IV Ruta Marathón Biciaventura

Sábado, 21/5/2005

M.T.R. Brenes. Los organizadores de la IV Ruta Maratón BTT “Ruta del Agua” –el Club de bicicleta de montaña Biciaventura de Brenes y el Ayuntamiento de dicha localidad- habían diseñado para esta ocasión una atractiva prueba que salía de Brenes, subía hasta Castilblanco de los Arroyos, desde donde se dirigía, por la llamada Ruta del Agua, hasta el pantano de Guillena y regresaba por el mismo camino. En total unos 90 kilómetros de puro montain bike, como suelen decir los aficionados a esta modalidad ciclista.
Estaban ilusionadísimos con una carrera que habían preparado con esmero: “Nuestro objetivo era organizar bien la prueba para entrar el año próximo en el circuito nacional de grandes pruebas”, señala Antonio Salazar, presidente del club. Y reunían todas las condiciones: recorrido exigente, muchos kilómetros, caminos en buen estado, bonitos paisajes y los cincuenta miembros del club dispuestos a sacrificar su participación en la carrera y trabajar en la organización para que los más de trescientos corredores inscritos disfrutaran al máximo.
Aunque desde mediados de semana los pronósticos del tiempo indicaban la posibilidad de agua, el sábado por la noche toda la maquinaria de la ruta estaba preparada. A las 7,30 horas de la mañana, cuando Pedro Salazar estaba abriendo el polideportivo municipal de Brenes, centro logístico de la prueba y punto de partida y llegada de la prueba, una fina lluvia comenzaba a caer sobre la Vega del Guadalquivir. A las ocho, mientras la lluvia arreciaba, comenzaron a llegar los primeros participantes. A las nueve y media, hora prevista para la salida, unos doscientos corredores de los trescientos inicialmente inscritos habían recogido su dorsal. Media hora más tarde, sólo unos ciento treinta tomaban la salida: “La mayoría no quiso salir –nos sigue explicando el presidente del club- pero también había gente que había venido de Málaga, de Córdoba, de Cádiz, Ceuta o el Algarve que sí querían correr y estaban en su derecho”. “Además, el montain bike es un deporte extremo, la lluvia es un ingrediente habitual en este tipo de pruebas. Estamos acostumbrados”, nos dice con una sonrisa irónica Paquito Ubril, secretario del club.
En Villaverde, una vez que se abandonaba la carretera, se dio la salida oficial. De ahí a Castilblanco de los Arroyos fueron 15 km en los que a la dificultad del terreno había que añadir la lluvia y el viento. El pelotón comenzó a estirarse y ya en la entrada del pueblo las diferencias eran importantes entre el pelotón de cabeza y el grupo de rezagados. “Hasta Castilblanco fue una carrera más, un poco dura por el agua y el frío, pero en Castilblanco comenzó a ponerse extrema”, comenta Juanma, uno de los pocos miembros de Biciaventura que hizo la prueba: en Castilblanco, el 27 de febrero de 2005, después de bastantes años, estaba nevando. Los corredores más jóvenes y los que no querían exponerse a una climatología tan adversa, comenzaron a bajarse de la bicicleta. Los primeros síntomas de hipotermia aparecieron y los servicios sanitarios tuvieron que emplearse a fondo. La prueba estaba en sus primeros treinta kilómetros y ya estaba haciendo estragos.
¿Qué podía ocurrir a partir de ese punto en el que comenzaban los tramos más difíciles de la prueba? “Es cierto que el ciclismo es uno de los deportes más exigentes, en el que probablemente más cerca se esté de la condición de héroe”, añade Juan Luis Aguilera. De héroes iba el día: héroes los corredores que siguieron en carrera y acabaron la prueba y héroes los que no llegaron a acabarla pero lo dieron todo en el intento, como Carmen, una ciclista que rompió la cadena a 7 km de la meta y dejó la bicicleta en el camino y se echó a correr para combatir el frío hasta que la organización la recogió. Y héroes, aunque para algún desaprensivo –que siempre los hay- hayan sido unos villanos, héroes también los organizadores que tuvieron que emplearse a fondo para, por un lado, recoger a los que abandonaban y sus bicicletas y trasladarlos hasta Brenes y, por otro, atender a los que iban entrando en la meta de Castilblanco. “Hubo momentos difíciles, no dábamos abasto, no teníamos suficientes coches para trasladar a los ciclistas. No podíamos suponer en ningún momento que las condiciones iban a ser tan adversas, no ya la lluvia, sino las temperaturas por debajo de los 0º, y que tendríamos que evacuar a los que abandonaban y a los que terminaban”, se lamenta David, dueño de uno de los muchos coches particulares que los miembros del club pusieron a disposición de los ciclistas.
A pesar de estas condiciones climáticas tan adversas, el primer clasificado, Gonzalo Bernal Orozco, de Jerez, entró en meta con excelente registro de 3 horas 23 minutos; ocho minutos más tarde entraba Marcos Pérez de Miguel; y en tercer lugar Ildefonso Lucas Gallardo a 16 minutos del ganador. En quinto lugar entró el primer corredor local: Javier García Díaz, corredor del C.D. Biciaventura y Concejal de Deportes del Ayuntamiento de Brenes. “Hay que dar ejemplo” – nos dice con una sonrisa de satisfacción el intrépido edil-. “He hecho el tramo final del recorrido sin poder cambiar de plato ni de piñones, no me respondían los dedos: estaban congelados”, comenta Claudio, el segundo clasificado local.
Por la tarde, ya bajo el techo del pabellón de Brenes, mientras entre charlas que rememoraban con pasión la jornada, todo el mundo degustaba la garbanzá, que Francisco J. Sánchez había cocinado con entusiasmo y cariño para reanimar y hacer entrar en calor a todo el mundo, la mayor parte de los miembros de la organización no estaban satisfechos: “Es una pena –concluye Pauli, una de las personas que más se ha implicado en este proyecto- ha sido muy grande el esfuerzo y muchas las horas que le hemos dedicado para que nos salga un día así”.
Sin embargo, no piensan igual los cincuenta y un valientes que acabaron la prueba y que, con toda seguridad, sienten que el 27 de febrero han estado más cerca de alcanzar la condición de héroes en la IV Ruta Maratón Biciaventura.

Nota publicitaria de la IV Ruta Biciaventura

Martes, 1/2/2005

Estimados compañeros de sudor, polvo, arena y agua:

Encarecidamente (el nivel de vida está bastante caro, mucho más que el IPC real, el acumulado, el imaginario y que la subida de nuestras nóminas)
os pedimos que animéis a todo el que sepáis que tiene bici, aunque sea de cuatro
ruedas, a motor, tándem, incluso si tuviera una estática, también vale,
a ver si este año no le perdemos dinero a nuestra magnífica prueba, que el año pasado nos salió
muy cara y, encima, tuvimos caldereta para dos meses.

Besos a tod@s y sed generosos con nuestra organización:si eres
industrial, yuppi o banquero, admitimos donativos (como los del PP);
si perteneces a una ONG o a un grupo religioso catalogado como secta
por la competencia católica, fila cero ( tendrá acceso directo a la
caldereta); si eres católioco prácticante, tenemos un cepillo más
grande que el de la capilla de la catedral de Burgos (con él recogemos
lo que ha quedado de la caldereta y los restos de algún que otro
ciclista que mandó al diablo las L-Carnitinas, las creatinas, las isotónicas, las energéticas, los geles… y se pasó a/con la Cruzcampo bien fría)

Posdata: A los que hacéis deportes de salón-sofá os enviaremos un
cheque-regalo para la compra de la maqueta de la bici de Indurain, que
queda muy bien encima del televisor y siempre os traerá buenos
recuerdos de… “cuando nosotros aún saltábamos en el sofá para animar
a nuestros ídolos. Qué tiempos, macho!”.

Pásalo, nuestra situación económica es muy preocupante, tanto que puede
variar los planes económicos de las grandes empresas que han invertido en
nosotros y nuestros carteles: BB y no VeAs;Seguros Los EstrellaDos, Caja Tantimado, el CIS de Cantillana, el CNI de Villaverde, el CSIC de Brenes y otras muchas que no podemos
nombrar por culpa del secreto del sumario.

Saludos ecológicos y deportivos.
biciaventura Martes, 1 Febrero 2005 12:22

Esos locos biciaventureros

Martes, 19/10/2004

Esos locos biciaventureros
Mi padre pertenece al C.D. Biciaventura de Brenes. Es un grupo de personas a las que les gusta salir en bici. Todos los domingos, a veces el sábado, salen juntos a hacer rutas a través de los campos.
Para mí están locos perdidos porque pasan muchísimo frío en invierno y mucho calor en verano. Además llegan llenos de barro, la bici hecha un asco y las zapatillas las tiene que dejar fuera porque mi madre no lo deja entrar en casa con ellas.
Él dice que disfruta mucho viendo paisajes y vacas, y otros animales, que se les cruzan por el camino. Se apuntan a todas las rutas que hay en Andalucía, a veces para competir –aunque nunca ganan nada- y otras veces hacen rutas a su aire por Sierra Nevada, por la Serranía de Ronda o por la sierra de Córdoba-. Este año, incluso, han hecho una salida fuera de España por el Algarve, en Portugal –mi padre dice muy satisfecho que ya son internacionales, aunque yo la única diferencia que vi fue el color del barro que traía-. Les debió llover a cántaros porque tuvimos que tender la ropa en el tendedero –sin que nos viera mi madre, claro- y con la manguera mi hermana y yo estuvimos más de media hora echándole agua para sacarle todo el barro. Pero volvieron muy contentos.
Este verano, con el calor que está haciendo, mi padre sale por las tardes cargado de agua y bebida isotónica para no deshidratarse. También llevan, en cualquier época, barritas energéticas, dátiles, carne de membrillo y, a veces, unos sobres naranjas que huelen como a medicinas. Dice que todo esto lo llevan para cargar energías.
Se cuidan mucho, que están siempre pensando en la bici, comprando cosas para ella y ropa. Y se ponen de mal humor cuando llueve.
Algunas veces nos llevan con ellos, para que les aplaudamos en la salida y en la llegada y a las que no vamos se traen la cámara llena de fotos y se las enseñan a todo el mundo, para que veamos lo bien que se lo pasan. Y, aunque yo me lo paso mejor en la piscina, mi padre ya nos ha comprado a mi hermana y a mí, como el resto de los padres que hay en el club, la equipación de los biciaventureros por si acaso algún día…
Paula

Hemos cumplido un añito

Viernes, 18/10/2002

Hace un año, más o menos, a contracorriente de los principios que rigen la sociedad de comienzos de siglo – individualismo, competencia, rivalidad, consumismo, apatía…- tuvimos una idea que, en principio pensaréis, no tenía nada de original : formar un Club Deportivo. Y lo hicimos y le pusimos Biciaventura. (Seguiréis pensando que no somos nada creativos, que ya teníamos en Brenes otro club ciclista, que para rivalidades con el fútbol teníamos bastante.)
Precisamente por eso, escogimos ese nombre, porque nos gustaba la bici de montaña y la aventura ; porque desde el comienzo queríamos hacer deporte y disfrutar de la naturaleza, lejos del asafalto y los coches; compartir nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestras pequeños éxitos y nuestros descalabros, superarnos individual y colectivamente, aceptar nuevos retos, nuevas metas ; pero, sobre todo, porque queríamos divertirnos de una manera sana. (Todavía no creéis que hayamos hecho nada creativo, que esto que estamos diciendo lo habéis escuchado muchas veces, tal vez en algún anuncio de coches, motos o, ya me acuerdo, de una agencia de viajes. ¿A que sí ?)
Y empezamos a salir los domingos. Al principio rutas cortas, sencillas, aderezadas con buen aceite y tostaditas de pan de la sierra. Otros días se montaban las bicis en el tren o en el coche y nos íbamos a hacer descensos vertiginosos por mitad del campo, allá por los montes de Cazalla. (Esto de las tostadas te ha gustado, no es original, pero ya es algo. ¿Y los descensos ? Ay, amigo, eso sí te ha gustado, incluso te asusta. Pero, no, no es problema, en nuestro club nadie está obligado a nada, al que no le gusta un tipo de ruta, se prepara otra.)
A medida que el campo se llenaba de colores y olores, de flores y hojas nuevas, las rutas iban siendo más largas y más difíciles : empezábamos a estar en forma. (Vaya horterada eso de las margaritas y los pajaritos. Como que te vas a fijar en el campo cuando vas sufriendo, bastante tengo con intentar seguir el ritmo de los primeros. Lo sentimos, de nuevo te equivocas : desde la Jarilla, por la Ruta del Agua, por las dehesas del Pedroso, por la ribera del Huéznar, por el pinsapar de Grazalema… los paisajes se te cuelgan del manillar, los olores se prenden del maillot y en el casco se cuelan los sonidos - aunque a veces es el silencio, inmenso, profundo de la naturaleza, que tus ruedas ensucian como quien hace una raya en blancura deslumbrante de una tarde de verano-. Y en cuanto a seguir el ritmo, en nuestro club nadie se queda solo si no puede seguir el ritmo, siempre hay alguien que espera, alguien que pone su rueda y te quita el aire o te empuja kilómetros y kilómetros. Lo llamamos colegueo).
A finales del invierno, nos propusimos algunas metas difíciles : la primera, hacer la Carrera contra la droga que organiza La Legión –120 km en 12 horas por la Serranía de Ronda- ; la segunda, la Sevilla Extrem –125km por la Sierra Norte de Sevilla-. Las dos pruebas eran largas y duras : muchos kilómetros y muchas cuestas. Para prepararlas nos hicimos un plan de entrenamiento, que incluyera fuerza y resistencia, abierto a todos, de tal forma que cada uno pudiera escoger los días que mejor le vinieran. Marzo y Abril pasaron deprisa ; los lunes llegábamos a nuestros respectivos trabajos, al instituto o a la Universidad arrastrando muchos kilómetros en las piernas ; entre semana también hacíamos huecos, cuando se podía. En Mayo y Junio fueron las pruebas. Mereció la pena. En Ronda más de 3000 ciclistas por el campo, sufriendo y disfrutando por aquellas interminables cuestas de Setenil, de Montejaque, de Ronda… Por la Sierra Norte, más de 500. Todos los que fuimos terminamos las pruebas, algunos incluso hicieron buenas marcas. Pero eso no importaba.
(¿Qué te ha parecido ? ¿Hubo aventura ? Quizás te parezca más esfuerzo que aventura, pero es que te teníamos guardado algo para el final : también participamos en dos RAID, pruebas combinadas de deportes de aventura, carreras de orientación, barranquismo, puenting, tiro con arco… etc, que hicimos en Granada y Córdoba. ¿A que te apuntas ?)
Para este año nos proponemos las mismas metas y otras que, cuando te apetezca, te contamos en nuestra sede de la calle Diamantino García, 35, frente al Instituto.